Volvimos a clases, pero esta vez son clases híbridas ¡Mi experiencia!

Volvimos a clases, pero esta vez son clases híbridas ¡Mi experiencia!

 Durante la segunda mitad del mes de junio estábamos en vacaciones y ya sabíamos que al recibir las dos dosis de la vacuna contra el Covid-19, debíamos asumir el reto de volver a las clases presenciales inmediatamente al finalizar este periodo de descanso. Llena de muchas expectativas, pero con la mejor actitud posible para volver a enseñar en la presencialidad, recibir a mis estudiantes, pero no con abrazos de bienvenida,  guardando al máximo la distancia y por supuesto, con el tapabocas siempre puesto en nariz y boca.

El retorno a la presencialidad fue esa primera semana de julio y el primer día fue una jornada de solo docentes y directivos docentes para socializar la estrategia para recibir a nuestros estudiantes, ya que debíamos hablar el mismo idioma y tener las reglas y la metodología de trabajo lo más claras posible, para que todo saliera bien.

Volver fue hermoso, a pesar de que en general, todos los docentes teníamos mucho susto por haber estado tanto tiempo viviendo en medio de una pandemia y volvernos a ver otra vez podía ser diferente, pero NO fue así, el cariño, la camaradería y la unión estaba incluso más fuerte que nunca, eso se sintió bastante bien y era algo que no nos esperábamos, por lo menos yo no lo imaginé.

¿La metodología con los niños cómo fue?

 

La directriz fue programar una dirección de grupo virtual ese mismo día para dar las orientaciones de cómo debían retornar a las clases presenciales al día siguiente. Le avisé a mi grupo de Décimo grado por el grupo de Whatsapp, que tendríamos una videollamada para contarles cómo iba a ser todo. Durante la videollamada los volví a saludar después de casi un mes de vacaciones intermedias y empecé a decirles que iba a dividir el grupo en dos grandes burbujas: Burbuja A y Burbuja B. Además, de recalcar y hacer mucho énfasis en el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad como lo es el uso permanente y correcto del tapabocas, distanciamiento de mínimo un metro, lavado constante de manos o uso de alcohol o gel antibacterial, desinfección de su lugar de trabajo al finalizar la jornada, entre otros. 

 

¿Cómo asisten las burbujas?

Las burbujas asisten de lunes a viernes en horarios diferentes, la Burbuja A ingresa a estudiar a las 6:30 AM y sale a las 8:50 AM. La Burbuja B, ingresa a las 9:30 AM y sale a las 11:50 AM. Nosotros los docentes, sobretodo en Secundaria, rotamos por las aulas según nuestro horario de clases y cada clase tiene una duración de 35 minutos, bastante reducida para lo habitual antes de la “nueva normalidad”.

 

 

Burbujas por jornadas

¿Cómo trabajo con clases tan cortas?

Tengo la planeación en guías de trabajo con lecturas, videos y actividades para desarrollar en clase y en casa. Intento que la guía aplique al máximo para ser implementada tanto en casa como en clase, ya que los estudiantes deben complementar el trabajo de aula con actividades independientes en casa apoyados en Google Classroom, es ahí cuando va bien el ver videos, hacer lecturas, consultas, entre otros. En clase socializamos, en pequeñas ocasiones trabajamos en parejas, hacemos preguntas, lecturas individuales y en voz alta frente a la clase, mini- exposiciones (les llamo así, porque exposiciones normales no se podrían hacer por el tiempo tan limitado), entre otras actividades más.

    ¿Cuáles son los principales retos o dificultades?

    Los retos y las dificultades son más de las que te puedes imaginar, porque hasta ahora no he mencionado nada negativo, pero realmente detrás de toda esta experiencia, hay muchas situaciones propias del día a día y que se han aprendido a afrontar durante la práctica en estos 2 meses de clases híbridas que hemos completado recientemente.

     

    1. No asisten todos los estudiantes a las clases presenciales: Algunos estudiantes aún continúan en la virtualidad ya que por diferentes motivos las familias han tomado la decisión de no enviarlos a estudiar al colegio. 
    2. Si se presenta algún caso de contagio en alguna de las burbujas, estas deben aislarse por 10 días aproximadamente y se trabaja solo con la burbuja asistente, la burbuja aislada trabaja de manera virtual. 
    3. No todos los estudiantes tienen acceso a Internet en casa para trabajar virtual.
    4. Lastimosamente no contamos con tecnología de punta en nuestro colegio y los equipos de cómputo e Internet no son suficientemente buenos para realizar múltiples tareas.
    5. Nuestro tiempo para planear guías didácticas no es el mismo que cuando estábamos en la virtualidad y a esto sumando que los equipos e Internet tampoco colaboran mucho que digamos. 
    6. Es notoria la ausencia de estudiantes en la jornada presencial aunque carezcan de suficientes motivos de valor, por lo que aún hay mucha flexibilidad en el proceso y la metodología de trabajo. Entonces un estudiante que asiste a la presencialidad, puede faltar por algún motivo y tiene la posibilidad de ponerse al día de forma virtual y no pasa nada. 

    Aspectos que resalto en este proceso

    Definitivamente los aspectos negativos, aunque sean muchos, los positivos son muchos más y eso a la larga es lo que más me importa y lo que me mantiene motivada para realizar mi trabajo con la mejor actitud y amor. A continuación voy a mencionar varios de los aspectos que resalto durante este proceso de las clases híbridas:

    1. La alegría de volvernos a encontrar con los estudiantes y la felicidad en sus rostros de poder estar juntos otra vez.
    2. La participación en las clases presenciales es definitivamente mucho mejor que en las clases virtuales.
    3. El aprendizaje y conocimiento adquirido por parte de docentes y estudiantes en el manejo de las herramientas tecnológicas para la educación, siguen siendo un apoyo fundamental para las clases híbridas. 
    4. Al ser grupos más reducidos, se animan a participar más en clase y la disciplina puede controlarse más.
    5. Aprendizaje constante otra vez, siempre que nos enfrentamos a una situación nueva, estamos aprendiendo y así evolucionamos como seres humanos y como profesionales de la educación. 
    6. Los niños, niñas y adolescentes cambian de ambiente, al no estar todo el tiempo en casa y volver al colegio, su lugar seguro, esto favorece mucho su salud mental.
    7. A nosotros los profesores también nos favorece mucho el regresar, ya que nuestra salud mental es mejor.
    8. Al cumplir jornada laboral en la institución, no debemos llevarnos trabajo para la casa (o por lo menos eso intentamos).
    9. Hay más unión y armonía entre los profesores, sobretodo al volver a la presencialidad. 
    10. Cada día llego a mi casa feliz y con una sonrisa de oreja a oreja, estar con mis estudiantes me recarga y me llena de mucha felicidad. 

    📌 Cuéntame en los comentarios al final de esta entrada, cómo estás viviendo este proceso en tu escuela o institución educativa y cuáles son tus retos más grandes.